viernes, 2 de noviembre de 2012

Maestros/as Integradores/as. La importancia de su rol



¿Qué es una maestro/a integrador/a (MI)?

Se trata de profesionales formados en salud mental y en pedagogía que acompañan al niño, adolescente o joven con discapacidad dentro del ámbito escolar, favoreciendo y facilitando el aprendizaje y la inclusión social de estos alumnos dentro del sistema educativo común.

¿Quiénes pueden desarrollar esta tarea?

Psicopedagogos/as, Maestros/as de Educación Especial, Psicólogos/as (que hayan cumplimentado formación pedagógica), Terapistas ocupacionales.

¿Cuál es su rol?

Su rol, sumamente importante en la escolaridad de los niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad, será el de acompañar al estudiante en su inserción escolar, adecuando pedagógicamente contenidos escolares (adecuación curricular) en el caso de ser necesario, y facilitando y estimulando la conformación de vínculos sociales dentro del ámbito escolar que trasciendan los muros del mismo.
* Actuará como fuente de información para el docente del aula, tanto en lo referente a las características específicas del niño a integrar, como de los recursos pedagógicos necesarios para lograr los mejores resultados en su escolarización.
* Se encargará del seguimiento y evaluación permanentes del caso.
* Llevará a cabo reuniones periódicas con el equipo escolar y con terapeutas externos del niño, con el fin de aunar criterios de acción.
* Realizará informes regulares en los que se fijen objetivos a cumplir y estrategias que utilizará para alcanzarlos. 
* A fin del año escolar, emitirá un informe final en el que se asienten claramente objetivos cumplidos y aquellos ítems en los que se necesita continuar trabajando.


Las adecuaciones curriculares pueden ser de acceso:


Implica todas las modificaciones de acceso al contenido escolar, no así al contenido en sí mismo.

Por ejemplo:

En el caso de dificultades visuales y/o motrices:

·        *  Aumentar el tamaño de la letra del material impreso ofrecido al estudiante con dificultades visuales.
·         * Ampliar el espacio en el cual el estudiante va a escribir su repuesta en el caso de dificultades motoras.

En caso de dificultades en la memoria o en la atención:

·         * Fichas de paso a paso en caso de problemas de memoria.
·         * Se asigna la tarea por partes, con indicaciones claras y concretas en casos de labilidad atencional.

El o la MI prestará atención a:

·         * La conformación de grupos de trabajo que actúen de facilitadores para el niño, adolescente o joven integrado.
·         * La ubicación en el espacio áulico, de modo tal que favorezca la participación, el acceso al material de trabajo, y disminuya, lo más posible, los distractores (visuales o auditivos) que pudieran interferir en el aprendizaje.
·         * Situaciones que puedan derivar en acoso escolar (bullying), en las cuales actuará de mediador/a.
·         * La necesidad de solicitar adecuaciones edilicias y/o de equipamiento que aseguren al estudiante el pleno acceso a las actividades y aprendizajes. 


Pueden ser adecuaciones curriculares de contenido:


Comprende todos los cambios que se hagan en los contenidos escolares y/o en la planificación.

Estos cambios pueden involucrar:

·         * Disminuir la cantidad de contenido a aprender (se trabaja sobre los contenidos mínimos de cada asignatura).
·         * Bajar la exigencia académica para la acreditación escolar.
·         * Modificar la metodología de evaluación (por ejemplo: en lugar de ser escrita, que sea verbal).
·         * Eliminar y/o readecuar algunos contenidos, modificando al mismo tiempo el modo de certificación de los aprendizajes (título diferenciado según modalidad escolar de cada lugar).


Además de lo enumerado anteriormente, los/las MI, trabajarán estimulando la autonomía del alumno tanto en lo académico como en lo social.

Esto incluye:

·         * Ser el referente del alumno en todo momento. Para ello, el o la MI deben conocer a fondo las necesidades específicas del alumno con el que se hallan trabajando. Ser profesionales respetuosos del alumno y su familia. No prometer lo que no puedan cumplir. Ser consecuentes con sus palabras, y sobre todo, poner mucho amor en su tarea.
·         * Acompañarlo en los procesos de aprendizaje de higiene personal.
·         * Estimular la autonomía a la hora de quitarse o colocarse abrigos, calzado, mochila, búsqueda de útiles escolares, etc.
·         * Actuar como facilitador en el establecimiento de relaciones interpersonales con pares y docentes, propiciando experiencias que le permitan al alumno interactuar con otros. Al paso del tiempo, es importante que se permita al niño, adolescente o joven interactuar solo, respetando su intimidad e independencia.
·         * Actuar como fuente de información para el docente del aula, tanto en lo referente a las características específicas del niño a integrar, como de los recursos pedagógicos necesarios para lograr los mejores resultados en su escolarización.
·         * Realizar el seguimiento y evaluación permanente del caso.
·         * Llevar a cabo reuniones periódicas con el equipo escolar y con terapeutas externos del niño, con el fin de aunar criterios de acción.
·          * Conversar con el estudiante, previo a un intercambio en clase, para ayudarlo a organizar su discurso, estimulándolo a participar activamente de la clase y actuando de apoyo sólo si lo necesita (dar tiempo a que verbalice lo que quiere decir, aún cuando se trabe un poco y el o la MI sepa lo que quiere decir).
·         * Actuar como auxiliar organizador, ayudando al estudiante a llevar una agenda de sus actividades escolares (y sociales en caso de ser necesario), para evitar olvidos y/o confusiones.
·         * Conocer o capacitarse en el uso de sistemas aumentativos de la comunicación en caso de que el niño, adolescente o joven con el que trabajan lo requiera.

                                                 Psicopedagoga S. Beatriz Vallarino.
                                                         

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